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jueves, 30 de octubre de 2008

Retazos de la memoria

Esta entrada esta dedicada a todos los que de una manera u otra se niegan a olvidar. Personas como cualquiera de nosotros,pero que aun tienen una losa en su corazon. Que sepan que no estan solos. "A mi padre, que huyó al monte porque le amenazaron por ser de izquierdas, lo mataron cuando yo tenía cuatro años. Se lo llevaron y lo fusilaron en Sevilla, seguramente porque les daría vergüenza matarlo en el pueblo, pues los canallas esos eran de nuestra misma familia, primos-hermanos", cuenta Daniel Martín, en conversación telefónica, desde Alemania. Daniel no perdió solamente a su padre. Su tío Manolo, un hermano de Higinio, también huyó al comenzar la guerra. Logró llegar a Francia. Pero sus huesos terminaron en el campo de concentración de Mauthausen, en Austria. Daniel y su familia no conocieron la trágica noticia hasta 2006, gracias al libro Andaluces en los campos de Mauthausen, editado por el Centro de Estudios Andaluces, que recoge los nombres de los 1.494 deportados a los campos de exterminio nazi. "Y luego me preguntan las beatas del pueblo que por qué no voy a la iglesia. Pues porque yo a Dios lo veo en la cara de la gente buena y los que mataron a mi padre se decían cristianos", afirma.

Amando Miguel Muñiz y Águeda Campos eran marido y mujer, y murieron ante un mismo pelotón de fusilamiento el 5 de abril de 1941 en Paterna, Valencia. Dejaban atrás dos hijos que por entonces tenían 7 y 5 años. Fueron detenidos como causantes de la muerte de tres mujeres de las que nunca se supo ni el nombre ni la procedencia.

En una visita a la prisión, el hijo menor sufrió un accidente y ambos permanecieron bajo el cuidado de su madre en la celda. "Era un convento reconvertido, las carceleras eran las monjas y fuera del recinto estaba el Ejército". Vicente, el mayor de los dos niños, tiene hoy 74 años y sabe perfectamente por qué murieron: "Un señor con apellidos alemanes y una vecina les delataron". En el caso de la vecina, su delación presentaba contradicciones evidentes, que para Vicente tienen una explicación lógica. "Todo valía por conseguir una ración de comida, dijo lo que la Policía quería oír".

Dejo para el final la historia que mas me ha llamado la atencion,y con ella vuelvo a recalcar el papel criminal que jugo una parte importante de la iglesia en la represion de Franco;

Pere Fortuny tenía seis años el día que llamaron a la puerta mientras él y su familia comían. Fue a abrir y se encontró al párroco del pueblo. "Abuela, es el cura", anunció. Le dejaron pasar y, en tono solemne, hizo un anuncio: "Esta tarde me voy a Barcelona a hacer una gestión que recordaréis toda la vida". La familia al completo se arrodilló ante el mosén Josep. "Fue una escena de familia italiana, le estábamos muy agradecidos porque creíamos que iba a sacar de la cárcel a mi padre".

En efecto, Josep Fortuny llevaba semanas en prisión esperando a que las gestiones de su abogado, Trias de Bes, surtieran efecto. Había sido alcalde de Mollet y se exilió en Francia, pero respondió al anuncio de Franco de no perseguir a quienes tuvieran las manos limpias de sangre volviendo a España. Fue detenido en Hendaya y, tras un penoso periplo por el sistema penitenciario de la época que incluyó torturas, fue condenado a muerte, orden que su letrado logró revocar.

Pero la visita del cura de su pueblo fue definitiva: "Al día siguiente, mi madre fue a la cárcel a llevarle comida y ropa. Le anunciaron que lo habían fusilado de madrugada". Para la familia, fue el inicio de un suplicio orquestado por el mismo sacerdote. "Nos quitaron la pastelería, obligaron a mi abuela a pagar 50.000 pesetas para recontruir la iglesia y prohibieron a todas las tiendas del pueblo vendernos comida", relata Josep hoy, que no olvida que su padre le salvó la vida a quien sería su verdugo poniéndole guardaespaldas y que incluso llevó a las monjas del convento de Mollet a vivir a casa de su propia madre para protegerlas.

Deseo de verdad que Garzon lave la memoria de estas personas y de otros miles de los que jamas sabremos sus historias

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Parana-Argentina

Un monje español dice que la Iglesia aún no pidió perdón por la Guerra Civil . El monje benedicto de Montserrat e historiador Hilari Raguer afirma que la Iglesia española aún no pidió perdón por su “actitud beligerante” durante la Guerra Civil , y su “complicidad y silencio” en la posterior represión franquista. El martes, el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el obispo Ricardo Blázquez, dijo que “habrá momentos para dar gracias por lo que se hizo y por las personas que actuaron, pero probablemente en otros debemos pedir perdón y reorientarnos”. En su discurso, interpretado por algunos como “rupturista”, Blázquez se refirió al “decenio de los 30”, años en los que transcurrieron la II República (1931-1936) y la Guerra Civil española (1936-1939), aunque no fue más allá a la hora de concretar cuáles fueron las responsabilidades de la Iglesia católica. “Blázquez se limitó a reproducir lo que ya se dijo en un documento de noviembre de 1999, de cara al cambio del milenio, cuando Juan Pablo II pidió perdón por algunas responsabilidades históricas de la Iglesia católica”, dijo en entrevista con Télam el padre Hilari, reconocido historiador. En aquella ocasión y ahora “se pide el perdón de Dios para todos los que se vieron implicados en acciones que el Evangelio reprueba”, explicó el monje benedicto, de 79 años. Sin embargo, “la iglesia española debería comenzar por pedir el perdón por sus propios actos”, subraya Raguer, autor de numerosos libros como La espada y la cruz (La Iglesia 1936-1939), El general Batet: Franco contra Batet, crónica de una venganza (con prólogo de Paul Preston), La pólvora y el incienso: La Iglesia y la guerra civil, 1936-1939 (Ediciones Península). En primer lugar, el historiador señala que “hay una responsabilidad de la iglesia en la crispación previa a la Guerra Civil, ya que obispos y especialmente, el cardenal Pedro Segura, no aceptaron la II República”. Si bien la iglesia española no fue “conspiradora”, cuando comenzó la Guerra Civil se adhirió “con entusiasmo”, añadió Raguer. La actitud del episcopado español fue “beligerante” a diferencia del Vaticano, que “fue más prudente”, indicó uno de los historiadores españoles con mayor acceso a los documentos del Vaticano. En julio de 1937, se publica la Carta colectiva del episcopado español firmado por todos los obispos menos el del País Vasco y Cataluña, que aunque no califica directamente de “cruzada” la guerra de Franco, como hacen algunos obispos, si “legitima la rebelión militar, dice que era necesaria y se adhiere a ella”. “Hay un párrafo que niega que haya represión en el llamado bando nacional, y dice que son calumnias difundidas por cierta prensa extranjera, aunque les constaba a los obispos que había una represión tremenda”, subraya Raguer. “De esto hay que pedir perdón” y también por “haber contribuido a alargar innecesariamente la guerra”, apuntó el monje de Montserrat. Raguer relata que “cuando más sangrienta era la guerra, se hace fuerte un movimiento internacional, en el que destacan católicos extranjeros, que hablaba de mediación con el apoyo de la Santa Sede, para pedir un alto el fuego”. Según Raguer, “Franco presionó a los obispos para que publicaran cartas pastorales, diciendo que es imposible una mediación, y que la paz sólo puede venir del triunfo total de las armas de los cruzados”. “Con esto la Iglesia se hace responsable del último y más sangriento año de guerra”, destaca Hilari. Pero finalizada la guerra, “la represión fue durísima, y hay responsabilidad de la Iglesia, por complicidad o silencio”. “Los capellanes de prisiones de los campos de concentración fueron crueles: insultaban a los presos, les decían que eran indignos de clemencia”, concluye Raguer, para quien la iglesia española “fue hipersensible con sus propias víctimas, pero desalmada con las otras”. Visto aqui

jueves, 22 de noviembre de 2007

perdon.pero con matices

Entre el perdon que pide uno Y la explicacion que da otro ¿Cuando van a dejar las cosas claras de una vez por todas? Actualizacion: Los obispos responden con el silencio “Aunque no fuera su voluntad, ha creado controversia”, afirmaba ayer Jorge Fernández Díaz, diputado del PP ligado al ala más confesional de su partido. Ricardo Blázquez había pedido un día antes perdón, de puntillas, por la complicidad de la Iglesia con el golpe de Estado que degeneró en el régimen franquista. Su estupefacción no es la de un dirigente político, sino la de alguien representativo de una opción conservadora dentro del catolicismo, Fernández Díaz reconoce “sentirse identificado” con el Opus Dei. Sus palabras resumen el pasmo que convirtió ayer a los obispos, aún reunidos en su asamblea plenaria, en un coro de mudos sin apenas excepciones. Una de las pocas voces que sí se dejó oír fue el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo. Alejado diametralmente del discurso radical que enarbolan Rouco o Cañizares, Vallejo aprovechó para matizar el alcance del discurso del presidente de los obispos. Sólo “una opinión” “Es muy adecuado, está muy bien hecho y es respetuosísimo” pero sólo refleja una opinión y “no es algo programático” para la Iglesia. Si alguien pensaba que la petición de perdón era vinculante, el gesto de Blázquez queda reducido a una “opinión” personal, según el arzobispo de Sevilla. “Podemos estar completamente seguros de que él dijo realmente lo que es el pensamiento, en este momento, del presidente de la Conferencia Episcopal” pero nada más, “no es algo programático, o al menos en principio no lo es”, precisó Carlos Amigo. La Iglesia que vive su día a día sin cruz pectoral, que es la que ostentan los obispos, aplaudió ayer las palabras de Ricardo Blázquez. El presidente de la Conferencia Española de Religiosos, CONFER, Alejandro Fernández Barrajón, se unió a “la petición de perdón por los errores que pudieron cometerse en el pasado”. En declaraciones a Europa Press, Barrajón aseguró que la actitud de Blázquez es “la mejor manera de abrir caminos de encuentro” y aseguró sentirse “hondamente reflejado” en las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal. Cristianos socialistas El coordinador federal de Cristianos del PSOE, Carlos García de Andoain, arropó a Ricardo Blázquez y aplaudió sus palabras, que reflejan, a su juicio “una posición templada a la hora de interpretar la memoria histórica que está al servicio de la reconciliación”. García de Andoain considera que son ahora el resto de obispos los que están “emplazados a decidir si quieren tender puentes a través del diálogo o cavar trincheras y promover el enfrentamiento en la sociedad”. Redes Cristianas, que agrupa a 160 colectivos de Iglesia de base, espera que “los obispos se encaminen por la senda de la reconciliación abierta tímidamente” por el presidente de los obispos.El portavoz de esta organización Evaristo Villar resaltó que Blázquez representa una posición contraria a la doctrina oficial del episcopado, que considera a la Iglesia, en la Guerra Civil, como sujeto paciente y víctima únicamente”. La pregunta del millon..¿con cual de sus verdades nos quedamos?

viernes, 16 de noviembre de 2007

Con la iglesia hemos topado

Ha llegado a mis manos un articulo sobre el papel de la iglesia durante la guerra civil. Me ha parecido tan interesante,que os pongo el enlace aqui Tomaros un poco de tiempo,y leedlo,merece la pena.

viernes, 9 de noviembre de 2007

498 beatos,498 insultos

Como se dice en latin, consummatum est. Ya hay en los altares 498 nuevos beatos españoles.
Aunque como ateo,es un tema que "ni fu, ni fa",como español,tengo mucho que alegar a esa sinrazón.
Es inaudito e inaceptable que Rouco manifieste que "tenemos que pedir a los nuevos beatos que intercedan por España,para que el bien de la conciliación no se vea quebrantado por las circunstancias de España"
Este señor es un cínico,pero un cínico redomado,ya que si andamos así de crispados es en parte por culpa de el y otros como el,que hace tiempo están empeñados en soltar a los cuatro vientos que la disgregación de España es un echo,o que la asignatura de educacion para la ciudadania es ni mas ni menos que la expresión del mal.
Esta iglesia ha declarado a lo largo de toda la legislatura que esta en contra de la Ley de la Memoria porque iba a reabrir viejas heridas de la guerra civil,¡¡Ellos,que nada mas proclamarse la II república estaban en contra de ella,y que luego tuvieron la actuación que tuvieron!!.
Nunca debemos olvidar que aun no han pedido perdón por la posición beligerante que adoptaron durante la guerra civil,posición que se plasmo en su encíclica en la que proclamaron que era "una cruzada contra los sin Dios".
Mientras esta iglesia olvide a los miles de maestros,dirigentes políticos,obreros,sacerdotes ,etc,que murieron durante y después de la guerra, victimas de la represión "nacionalcatolicista",sera imposible la reconciliacion,pero también la paz.
De el valle de los caidos hablaremos otro dia
Actualizacion,10-11-07: lo que dicen aqui es para mear y no echar ni gota.

lunes, 29 de octubre de 2007

¿Tienen verguenza?

He encontrado este articulo en:http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=43870 Me ha parecido tan esclarecedor que lo he copiado integro.
Estado Español - Memoria histórica -->Comunicado de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica
La jerarquía de la Iglesia católica desaprovecha una oportunidad para asumir públicamente su responsabilidad por haber apoyado el golpe militar franquista y haber participado en la consolidación de la dictadura.
ARMH (Para Kaos en la Red) [29.10.2007 12:40]
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) considera que la jerarquía de la iglesia católica española a desaprovechado el pasado domingo una gran oportunidad para llevar a cabo un ejercicio de reconocimiento público de su labor durante la guerra civil y la dictadura franquista. El légitimo derecho a la beatificación de quienes considere sus mártires no debería estar reñido con una realidad histórica en la que la iglesia además de ser víctima fue un importante verdugo. Y la estrategia de comunicación del acto que se llevó a dabo el pasado domingo tiene más que ver con un ejercicio de culpabilización política que con uno de responsabilidad. En dos ocasiones la ARMH ha escrito cartas a todos los obispos y arzobispos del Estado para solicitarles que dejen de ejercer una doble moral y perdonen y pidan perdón por lo sucedido. Mientras la Iglesia católica sólo asuma su parte de víctima y no la de verdugo, estará contribuyendo a una esteril culpabilización y a una utilización extremadamente parcial del pasado. La primera ocasión en la que enviamos ese comunicado fue durante la visita a España de Juan Pablo II, en mayo de 2003. En un documento hecho público por la Iglesia católica el pasado mes de noviembre "Orientaciones morales ante la situación actual de España" había un apartado titulado: "la reconciliación, amenazada". En él se aseguraban cosas como que "No se puede comprender bien lo que estamos viviendo en la actualidad, si no lo vemos en la perspectiva de lo ocurrido a lo largo del siglo pasado, respetando serenamente la verdad entera de la complejidad de los hechos" o que su actitud durante los primeros años de la transición: "Esta decidida actitud de la Iglesia y de los católicos facilitó una transición fundada sobre el consenso y la reconciliación entre los españoles". Y terminaba diciendo que: "Una utilización de la "memoria histórica", guiada por una mentalidad selectiva, abre de nuevo viejas heridas de la guerra civil y aviva sentimientos encontrados que parecían estar superados. Estas medidas no pueden considerarse un verdadero progreso social, sino más bien un retroceso histórico y cívico, con un riesgo evidente de tensiones, discriminaciones y alteraciones de una tranquila convivencia". Llama la atención la afirmación que se hace en el documento de que la utiliación de la memoria histórica con una mentalidad selectiva abre de nuevo viajas heridas. Además de que el documento trataba de "esterilizar" la ley de la memoria histórica y ejercer presión para que no existiera, es un ingente ejercicio de doble moral, principalmente por dos aspecto. Por un lado porque es la Iglesia católica la que selecciona a un grupo de víctimas de la guerra civil como víctimas "de primera clase" y aparta a otras muchas "almas" que no tienen derecho a ese reconocimiento, entre ellas a numerosos católicos que fueron asesinados por la extrema derecha durante la guerra franquista y la posguera. Y por oro lado habla de las amenazas de una mentalidad selectiva una institución que durante cuatro décadas colaboro con una dictadura que seleccionó: quién tenía derecho a vivir o a morir según sus ideas, quién tenía que ser encarcelado o estar en libertad, participó en la anulación de los derechos de la mujer, aprovechó la existencia de millones de derrotados en una guerra para incrementar su poder y educó a millones de españoles en la culpabilidad y el temor a Dios y a Franco. Documentos como el Boletín Oficial del Estado de 24 e agosto de 1940 (archivo adjunto) en el que el dictador Francisco Franco dispone que se tributen "al Eminentísimo Señor Cardenal D. Isidro Gomá y Tomás, arzobispo de Toledo, los honores fúnebres que las ordenanzas militares señalan para el Capitán General que muere con mando en plaza. Habiendo fallecido en Toledo el Eminentísimo Señor Cardenal D. Isidro Gomá y Tomás, Arzobispo de aquella Archidiócesis, primado de las Españas, y deseando honrar su memoria con la consideración que merecen su condición de Príncipe de la Iglesia, y los relevantes servicios que prestó a la Patria, especialmente durante la reciente Cruzada"... firmado por Francisco Franco. Por todo ello lamentamos la actitud de la jerarquía de la iglesia católica y esperamos el momento en el que reconozca públicamente su responsabilidad y se disculpe ante la sociedad española por una actitud que causó un enorme sufrimiento que "sirvió" para que la institución conservara y aumentará su poder y sus privilegios, frente a las medias políticas de un gobierno elegido democráticamente, el del Frente Popular, que estaba llevando a cabo una proceso de modernización de la sociedad y del Estado y trataba para ello de construir por métodos democráticos un Estado láico, como el que se había instaurado en Francia en 1905. Documento completo sobre la situación actual de España: http://www.conferenciaepiscopal.es/DOCUMENTOS/Conferencia/OrientacionesSituacionActual.htm

sábado, 27 de octubre de 2007

La santidad como estetica

La iglesia va a beatificar a 498 curas y monjas que fueron asesinados durante la guerra civil,pero no es por contraatacar por la ley de memoria histórica,es mas bien al contrario,
la ley ha dinamitado los beneficios que la iglesia esperaba de la beatificacion en masa.
Es sabido que la iglesia católica no encuentra su sitio en la democracia,y que sus jerarcas se sienten amenazados desde dentro,por que los suyos no les siguen en asuntos de moral y buenas costumbres,y desde fuera por que la secularizacion de los españoles ha disuelto el gran capital acumulado por la iglesia durante el franquismo.
Los representantes de un imperio venido a menos no aceptan que los cristianos son de echo una minoría y que por eso su peso social es cada vez menor y han podido pensar que la beatificación en masa de religiosos martirizados en torno a la guerra civil (la iglesia calcula que unos 10.000) podría cambiar la situación.
El objetivo de la beatificacion es servir de estimulo a la renovacion cristiana,es decir,tendría que servir para afianzar sus propuestas doctrinales y para reforzar la autoridad moral de la iglesia.
Los mártires estaban muy bien escogidos,pues remitían al laicismo de la república a la que se quiere emparentar con la democracia actual,(que tantos quebraderos de cabeza les proporciona),una señal de aviso de a donde podemos llegar si la iglesia pierde el poder que gano cuando venció a ese laicismo.
Con lo que no contaban los jerarcas de la iglesia española es con el estallido que ha traído la tramitación de la ley de la memoria histórica.Todos queremos recordar también lo que hizo la iglesia católica,por que ese empeño en honrar solo a esos asesinados y no a otros también curas y monjas.
Monseñor Cañizares no niega que los hubiera pero dice que no fueron mártires "por que el motivo que les condujo a la muerte no fue el odio contra la fe".
Es decir,Jeroni Alomar,cura mayorquin a quien mataron los franquistas cristianos, por ayudar samaritanamente a algunos republicanos no es martir,y si lo hubiera sido de haber sido fusilado por los rojos mientras salvaba a gente de derechas..... algo no cuadra,por que si lo importante es la motivacion,habría que dirigirse a los asesinos y preguntarles por que lo hicieron,¿mataron a los 498 mártires por odio a su fe o por que veían en ellos a los representantes de una iglesia que se enfrentaba a los proyectos educativos ,políticos y económicos de la república?.
En la Alemania de Hitler también la iglesia estuvo al lado del fascismo y en contra de los valores republicanos,pero a nadie en Alemania se le ocurriría hoy beatificar a alguno de ellos si no estuvo claramente situado contra el fascismo,tal es el caso del teólogo protestante Dietrich Bonhoffer ahorcado por formar parte de la conjura contra Hitler;El cardenal de Munster August Galen,que se enfrento a la selección genética nazi;Edith Stein,la filosofa que murió en Auschwitz por ser judía y ahora es santa.
El horror que supuso el fascismo obliga a una estética de la santidad que no se ha respetado en España,¿que pensara este papa alemán al tener que que declarar modelo de vida a gente buena pero directa o indirectamente implicados en una política filofascista que provoco crímenes contra la humanidad?.
Esta beatificacion es un despropósito que va a agravar los males que tiene la iglesia española,sabemos que le cuesta entender las reglas del juego democrático,y prueba de ello es la guerra declarada a la asignatura de educacion para la ciudadania,también sabemos que no es capaz de reconocer su responsabilidad en el episodio mas terrible de la historia española del siglo XX,ahora da un paso mas y declara que el espíritu evangelico de los suyos era bueno si venia envuelto en la enseña nacional y malo si en la republicana.¿Cual sera su siguiente paso?
Extraído de un articulo de Reyes Mate
Mas información en :el Periódico
Actualizacion:el cardenal de Barcelona,Martinez Sistach se ha sumado a los que dicen que no hay que recordar según que cosas,su argumento es que los echos que se quieren recordar ocurrieron hace demasiado poco.
Entre todos están haciendo elogios de la mala y la poca memoria,por que el cristianismo se basa precisamente en la memoria,como la muerte de Jesús,que se recuerda convenientemente(sobre todo a los judíos a los que se les ha recordado durante estos siglos continuamente).
Todos sabemos que la memoria es selectiva y por suerte olvidamos muchas cosas pero...¿hay que olvidar siempre lo mismo?,
¿por que se empeñan en hacer beatos a los de un bando y no quieren ni oír hablar de las victimas del otro?
¿Si no olvidamos a las victimas de ETA,por que olvidamos a las de Franco?.
Como dice Josep Maria Terricabras,"la mala memoria histórica delata mala conciencia histórica.

jueves, 20 de septiembre de 2007

DICTADURA Y RELIGION

Según un artículo de Jordi García Soler, Esclavos del franquismo:
Una de las prácticas generalizadas de la dictadura de Franco, y que recientes estudios están cuantificando y sacando a la luz, es la utilización masiva de la mano de obra esclava, que jugó un papel determinante en la reconstrucción de la posguerra. Esa práctica empezó al principio de la guerra civil y duró hasta los años setenta, dándose casos incluso después de la muerte del dictador
“Aunque fue personalmente el propio Francisco Franco quien puso en marcha este formidable negocio a costa de sus prisioneros políticos, iniciado ya de hecho en mayo de 1937, al parecer fue el jesuita José Antonio Pérez del Pulgar quien lo inventó e institucionalizó de forma oficial, mediante la constitución del llamado Sistema de Redención de Penas. En su texto de enero de 1939 titulado La solución que da España al problema de sus presos políticos —para mayor inri, editado por Publicaciones Redención—, dicho sacerdote no defendía ningún tipo de piedad ni clemencia para con los presos políticos del franquismo —‘no puede exigirse a la justicia social que haga tabla rasa de cuanto ha ocurrido’—, sino que preconizaba para todos ellos poco menos que la aplicación de la Ley del Talión: ‘Es muy justo que los presos contribuyan con su trabajo a la reparación de los daños a los que contribuyeron con su cooperación a la rebelión marxista”. Por supuesto que no se trataba de una ocurrencia individual, ese criterio era compartido por la jerarquía eclesiástica que apoyó, desde el principio, la “cruzada nacional” de Franco y dio su legitimación a una dictadura basada en la más atroz represión. Si bien el ejército fue el pilar fundamental del régimen de Franco, el papel de la Iglesia, con su amplísima red de iglesias, escuelas y demás instituciones, con su pléyade de curas y monjas, no fue nada secundario para su sostenimiento. En ese sentido, la iglesia no tuvo nada que envidiar a la Falange y a los Requetés. Según el artículo citado, a principios de 1941, esto es un par de años después de finalizada la guerra civil, constaban en el Fichero Fisiotécnico (en él estaban registrados todo tipo de datos sobre centenares de miles de prisioneros políticos antifranquistas para tratarlos como auténticos esclavos) 103.369 penados, de ellos cerca de 10.000 mujeres, una cifra casi coincidente con la de los presos que entonces ya habían sido juzgados y condenados por los numerosos tribunales civiles y militares puestos en marcha en toda España durante aquellos años. Otro dato que da una idea de la extensión de la represión es que, por esas fechas, son más de 280.000 los prisioneros políticos encarcelados entonces en todo el estado y que representaban el 10% del conjunto de la población activa del país. Los presos siguieron aumentando sin cesar. Según ha podido documentar recientemente el historiador Antonio Miguel Bernal, sólo entre los años 1939 y 1943 el número de presos políticos del franquismo llegó a superar los 550.000, también con una muy clara mayoría de jóvenes entre ellos.
¿No es necesaria una ley de memoria historica que que ponga en su lugar a esta canalla?.