sábado, 3 de enero de 2009

"No quiero recordar"

El día 21 de Diciembre cumplió 89 años, su nombre es Santiago,tiene una mata de pelo blanco,los ojos acuosos pero vigilantes,sus manos no tiemblan y su mente esta mas despierta que la de muchos jóvenes de hoy día, es todo lo que me permite decir de su persona, pero si me permite contar lo que el me contó. Le conocí de casualidad, estaba visitando a unos amigos en una ciudad extremeña y me llevaron con ellos al cumpleaños de este hombre,me dijeron "no vas a olvidar este día"y....acertaron. Me hicieron sentar a su lado y me presentaron como un "amigo de la república que escribe cosas en un ordenador". El anciano me miro y se mantuvo en silencio un par de minutos, después pidió un vaso de agua para el y uno de vino para mi y comenzó a hablar muy despacio, durante la conversacion fue pasando por la mesa todo el ágape de la merienda pero ni el ni yo comimos nada, el viajando al pasado y yo acompañandole. Me llevo en su viaje a 1930 cuando con 11 años ayudaba a su padre en la alcaldía del pueblo, preparaba al ganado, y hacia cosas que a los niños de hoy con esa edad seria imposible pedirles. De improviso salto a 1936, y los ojos se le nublaron, lo primero que me dijo fue:"no quiero recordar, pero no lo puedo evitar, ojala tuviera esa enfermedad que se olvida todo". En un principio pensé que me contaría recuerdos aislados o batallitas de los abuelos,pero la historia que me contó estaba hilvanada con hilos de acero, me dio datos, nombres, cifras, detalles que seria imposible contar aquí. La historia comienza el día que los criminales golpistas decidieron derribar la república, ese día el, con 17 años decide irse a Madrid con un hermano y unos amigos a unirse a quien fuera para luchar contra "los de Franco", sin nociones militares, sin armas,solo con una idea en la cabeza:"había que devolverlos a los cuarteles y juzgarlos por golpistas". Con una "damajuana" (especie de garrafa) de agua y su juventud, abandonaron familia, hogar y pueblo, llegados a Madrid y después de unos días trabajando el cualquier cosa para poder comer contactaron con "unas milicias que nos dieron una escopeta de caza y un fusil de la guerra de cuba, y nos dieron la orden de llevar la comida y el agua a los soldados del frente". Le trasladaron a Badajoz de donde escapo por los pelos de la masacre de la plaza de toros, y donde "vi a muchas mujeres muertas tiradas en las cunetas con los pechos cortados por los moros". Le devolvieron a Madrid y allí lucho hasta el final de la guerra, fue echo prisionero, condenado a muerte "por matar a muchos nacionales", escapo y volvió al frente, una de las "anécdotas" que recuerda con mas claridad, es la de una noche en la que estaba de "escucha"con 5 compañeros mas:, "escuche un ruido y di el alto, pero nadie contesto, al rato escuche de nuevo el ruido y volví a dar el alto, al no contestarme dispare, y se monto un follón de mucho cuidado, cuando llego la guardia descubrieron que los compañeros de mi derecha y mi izquierda no tenían cabeza, se la habían cortado los moros",lucho en la ciudad universitaria, donde "cuando le tenia clavada una bayoneta a un hombre tuve que sacársela para clavarsela a otro que venia por detrás de mi....matar a alguien es terrible, muy terrible y no consigo olvidarlo". Al terminar la guerra intento volver a su pueblo, "pero había unos controles de moros en los que te miraban las manos y si tenían "callos"(durezas producidas por el trabajo) te pegaban un tiro, lo curioso es que esos controles los hacían en Madrid al comenzar la guerra pero eran al revés, si no tenias callos te detenían por ser un señorito". "Un amigo que venia conmigo estaba herido y ya no podía seguir, le deje la poca comida que nos quedaba y le dije que se entregara a los soldados que a los heridos no les hacían nada, le volví a ver años después y....no me conocía, le habían echo cosas muy feas en la cárcel" Anduvo escondido en el monte hasta que pudo regresar, robaba lo que podía para comer, aunque "me daba vergüenza robar a los pobres, pero tenia mucha hambre". Se caso y tuvo 6 hijos, su esposa ha fallecido recientemente,pero os contare para finalizar, lo que habló de ella: "nos fuimos a un asilo por que una medica me dijo que yo en pocos meses tendríaalzheimer y que ella estaba muy mayor para cuidarme, pero la que enfermo de repente fue ella y quedó en una silla de ruedas, una mañana la dije que saldríamos al jardín a pasear pues estaba buen día y que además era san Valentin, allí, en el jardín, y en mis brazos se murió dandome un beso, ella nunca fue mi media naranja, fue mi naranja entera". Esta es la historia de un hombre, un soldado, un padre y un marido ejemplar, me apena que no me permita colgar su foto, pues esta muy guapo con su tarta de cumpleaños frente a el y soplando con una sonrisa en los labios, pero valga esta entrada para rendirle mi homenaje por su valentía ante la vida y por ser un hombre de ideas inquebrantables,"nací rojo y moriré rojo"

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Me inspira mucha ternura la historia de este hombre,él sigue teniendo memoria para que podamos saber todas las cosas que sucedieron en esa negra etapa de la historia de España.Mantener firmes los principios,el amor a su esposa y la tranquilidad de espíritu que tiene,reflejan que vivir siendo honesto consigo mismo,tiene la recompensa de ver como la vida se vá renovando y adquieren legalidad todas las injusticias,lentamente,muy lentamente...Besos para ese SEÑOR.
Para tí,todo mi ánimo para seguir en tu camino de reflejar con sensibilidad estas historias.Un beso.Paqui

Perséfone dijo...

Impresionante historia, de esas que te quitan el habla y te erizan el vello.

A saber cuantas más habrán quedado totalmente silenciadas.

Por cierto, el final es realmente dulce. Menudo contraste...

Un abrazo.

Esther dijo...

Seguro que al igual que para ti ha sido un honor conocerle para el también lo habrá sido el conocerte a ti..Oir de primera mano las historias de aquellos años tal cuál pasaron es un lujo..guárdalas en tu memoria para que no se olviden,que nadie las olvide pues sus víctimas no se lo merecen..

Besitos

Duende Crítico dijo...

Una historia de tantas en las que el olvido se impone.

Curioso final, sí señor.

Saludos.

Cecilia Alameda Sol dijo...

Si al final de tantas penalidades el hombre está satisfecho de la vida que ha llevado, porque ha cumplido con sus principios y sus creencias, ¿no es para admirarle? Desde luego que sí. Y celebro que él haya vivido tanto tiempo como para conocer la estima de quienes durante mucho tiempo no tuvieron posibilidades de escuchar su historia.

Loc@ dijo...

Leí esta historia tan tierna ayer pero, me entretuve en comprobar quien era ese Duende crítico y, se me fue el santo/la historia, quiero decir, al cielo.
(...)me apena que no me permita colgar su foto, pues esta muy guapo con su tarta de cumpleaños frente a el y soplando con una sonrisa en los labios(...)
Mi rendido homenaje también hacia ese caballero, esa persona, que ha sabido llegar a la edad madura con una sonrisa en los labios.
PAQUITA

la inkilina dijo...

Buenos días vecino

Un día como otro cualquiera para hacer acto de presencia y otorgarte un premio..Que tanto te mereces

Un beso navegante

Un café???

CaminanteDeNoche dijo...

Infatifable Naveganterojo, gracias de nuevo por traernos estas historias que son la historia no contada ni valorada de este país que aún no reconoce a los verdaderos valientes de la guerra y poner a los golpistas en el sitio que les corresponde. El día que esto ocurra y se les haga un homenaje a nivel nacional sin miedos ni timideces, brindaré con champán¡¡¡¡ Ojala tus ojos puedan verlo y lo mío también, que ya es hora.

Muchos besos¡¡¡¡

PARA LA LIBERTAD dijo...

Me recuerda mucho tu historia a la de mi padre, deben de ser de la misma quinta, desgraciadamente el ya murio, pero mi madre aun con los lapsus de la edad todavia es capaz de recordar muchas de estas cosas, algun dia las publicare, asi como otros muchos recuerdos oidos en boca de mis familiares.

Espero que hayas tomado buena nota de todos esos recuerdos y no caigan en el olvido.

Un saludo

Isa dijo...

No se te saltaron las lágrimas al oír a este hombre?
Cuánta vida hay en él... gracias por contarlo, aunque ello suponga herir mi sensibilidad.
No hace falta que pongas su foto. Nos imaginamos como es. Bueno, al menos yo, que mientras leía veía unos ojos cansados, pero a la vez una mirada viva paseando por los recuerdos...

SaiZa dijo...

Gracias por compartir esta historia y estos recuerdos, que sin duda son un legado para todos.
Felizmente ahora estan saliendo muchas historias a la luz, pero tristemente a la vez muchas han muerto en el Olvido o con las victimas, pero que poco a poco las recuperaremos y las haremos visibles a la memoria y al mundo. Muy emotiva historia, un abrazo para el autor y el narrador.
¡Salud, Memoria y Libertad!

anaiv dijo...

Primera vez que visito tu blog y no será la ultima, ninguna duda.
Lo has narrado tan pero tan bien , que me parecio vivirlo.
Gracias por compartir esta historia de vida con nosotros
Te saluda desde Argentina
Anaiv

anaiv dijo...

Primera vez que visito tu blog y no será la ultima, ninguna duda.
Lo has narrado tan pero tan bien , que me parecio vivirlo.
Gracias por compartir esta historia de vida con nosotros
Te saluda desde Argentina
Anaiv