martes, 8 de abril de 2008

perdona a tu pueblo....pero pasa de mi

Durante los días de "descanso",ley un articulo de don Rafael Fernando Navarro en el plural,me gusto tanto que me lo descargue y lo "desguazé frase por frase".
Este es el resultado:
La Iglesia,dijo Blazquez,debería pedir perdón.
Pero fue una frase,como incrustada en un tema ajeno.
No fue el fruto de un planteamiento asumido en conciencia. Y eso no es pedir perdón.
Le faltó tiempo a Martínez Camino para explicarnos el contenido de esa simple referencia. Esa petición venial de perdón por parte del Presidente de la Conferencia Episcopal no era tal. La hemos sacado de contexto. La Iglesia de Rouco, Cañizares, Martínez Camino y muchos otros no tienen por qué pedir perdón. Monseñor, no me preocupa que estos Obispos sean de izquierdas o derechas. Me preocupa simplemente que sean Obispos.
La Iglesia española, encumbrada en la atalaya del más cínico orgullo, no tiene arreos para pedir perdón. ¿Cómo puede celebrar la Eucaristía con ese gran pecado histórico en las conciencias?.
La Jerarquía episcopal es incapaz de pedir perdón.
Persiste en su actitud soberbia de marcar caminos, de decirnos a todos que es poseedora única de la verdad y dispensadora exclusiva de la bondad. Fuera de ella no hay salvación. Y alimenta a los conspiradores de la COPE, azuzando a golpistas de mano blanca, condenando sin escrúpulos a los homosexuales, pero ocultando a los pederastas de báculos erectos, añorando charreteras bajo palios de varales plateados, venerando al Santo Padre mientras arrincona contra el sida a los santos hijos de la tierra.
Esta Jerarquía que ensalza la Virginidad de María, arremete contra la mujer como pecado original de un paraíso olvidado. No acepta una ley de memoria histórica. Prefiere olvidar cruzadas, cadáveres silenciados.
Eran muertos comunistas y encima recibieron los santos sacramentos y la bendición de Su Santidad.
Los despeñaron desde aviones argentinos por orden de Videla, hijo fiel de la Iglesia. Los fusiló Pinochet mientras el Papa le daba la comunión y amonestaba al poeta Cardenal, revolucionario de Nicaragua.
Y nombró diácono a Franco, experto en muertos olvidados, semillas de cunetas funerarias.
¿Para qué pedir perdón? Basta con impugnar la historia como oscura prostituta de una noche.
Esta ultima frase me la voy a guardar,para poder explicársela a mis nietos ,si un día los tengo.

2 comentarios:

Rebeca dijo...

Una verguenza, pero bueno, este tipo de curas son los q representan al "Grandisimo"?? Son los encargados de predicar con su palabra y sus hechos..
Si realmente existiera su Dios creen q iba a permitir esto??Que fé mas buena tienen....

En fin, una pena que traten asi a la gente, q luchen contra la "enfermedad" de los homosexuales, que desprestigien y desprecien a una mujer q decide abortar,que defiendan a sus hermanos, esos q se aprovechan de los niños y lo q mas me alucina es q encima los cubran, pedazos de... (sin palabras)

Ay lo siento, pero esta gente me quema..

Chaooo ;)

M.Angel dijo...

Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago.

Un saludo.