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martes, 3 de marzo de 2009

Es necesaria la EPC

Los jóvenes escolares de este conjunto borroso llamado España saben más del nazismo que del franquismo y seguramente más de la Segunda Guerra Mundial que de la Guerra Civil española. Al más torpe de los muchachos de nuestras aulas le es conocido el celo criminal con que los nazis buscaban judíos hasta debajo de las piedras para cargarlos en los trenes de Eichmann con destino al Este. O que a los judíos de Alemania les eran confiscados todos sus bienes por el mero hecho de ser judíos. Es casi seguro igualmente que el más despierto de esos muchachos no ha oído jamás contar que en la primera España franquista la gente del régimen cazaba republicanos como si fueran conejos, les quitaban sus bienes y les daban muerte con la misma absoluta falta de remordimiento y de piedad con que lo habían hecho poco antes los miembros de las SS o los ucranianos comprometidos en el exterminio de los judíos europeos. Si a cualquiera de esos chicos les pidieran que citaran algún país donde a cientos de familias derrotadas les habían robado a sus hijos para entregárselos a las familias vencedoras, puede que alguno de ellos contestara como un resorte: ¡Argentina, Argentina, eso pasó en la dictadura argentina! Si luego el profesor les explicara que esas mismas cosas abominables ocurrieron en su propio país unas cuantas décadas atrás, los pobres chicos abrirían los ojos como platos y apenas darían crédito a sus oídos. Pensarían que su profesor se había vuelto loco. Pero no hay de qué preocuparse: nadie desconcertará a nuestros alumnos; nadie les confundirá diciéndoles que alguna vez España fue Alemania. O fue Argentina. Los chicos seguirán volviendo a casa tranquilos, con la certeza de saber que en el pasado su país habrá cometido errores, sí, pero gracias a Dios no tiene nada de qué avergonzarse. No como otros.

sábado, 28 de febrero de 2009

Nunca olvidemos

  • Vientos del pueblo me llevan,
  • vientos del pueblo me arrastran,
  • me esparcen el corazón
  • y me aventan la garganta.
  • Los bueyes doblan la frente,
  • impotentemente mansa,
  • delante de los castigos:
  • los leones la levantan
  • y al mismo tiempo castigan
  • con su clamorosa zarpa.
  • No soy de un pueblo de bueyes,
  • que soy de un pueblo que embargan
  • yacimientos de leones,
  • desfiladeros de águilas
  • y cordilleras de toros
  • con el orgullo en el asta.
  • Nunca medraron los bueyes
  • en los páramos de España.
  • ¿Quién habló de echar un yugo
  • sobre el cuello de esta raza?
  • ¿Quién ha puesto al huracán
  • jamás ni yugos ni trabas,
  • ni quién al rayo detuvo
  • prisionero en una jaula?
  • Asturianos de braveza,
  • vascos de piedra blindada,
  • valencianos de alegría
  • y castellanos de alma,
  • labrados como la tierra
  • y airosos como las alas;
  • andaluces de relámpagos,
  • nacidos entre guitarras
  • y forjados en los yunques
  • torrenciales de las lágrimas;
  • extremeños de centeno,
  • gallegos de lluvia y calma,
  • catalanes de firmeza,
  • aragoneses de casta,
  • murcianos de dinamita
  • frutalmente propagada,
  • leoneses, navarros, dueños
  • del hambre, el sudor y el hacha,
  • reyes de la minería,
  • señores de la labranza,
  • hombres que entre las raíces,
  • como raíces gallardas,
  • vais de la vida a la muerte,
  • vais de la nada a la nada:
  • yugos os quieren poner
  • gentes de la hierba mala,
  • yugos que habéis de dejar
  • rotos sobre sus espaldas.
  • Crepúsculo de los bueyes
  • está despuntando el alba.
  • Los bueyes mueren vestidos
  • de humildad y olor de cuadra:
  • las águilas, los leones
  • y los toros de arrogancia,
  • y detrás de ellos, el cielo
  • ni se enturbia ni se acaba.
  • La agonía de los bueyes
  • tiene pequeña la cara,
  • la del animal varón
  • toda la creación agranda.
  • Si me muero, que me muera
  • con la cabeza muy alta.
  • Muerto y veinte veces muerto,
  • la boca contra la grama,
  • tendré apretados los dientes
  • y decidida la barba.
  • Cantando espero a la muerte,
  • que hay ruiseñores que cantan
  • encima de los fusiles
  • y en medio de las batallas.
¿¿¿Sabeis que poeta plasmo estas bellas palabras????